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Política

«La mejor política de seguridad es una economía próspera», asegura el intendente Ianantuony

En una entrevista de casi una hora brindada en la mañana de este miércoles a Radio Master, el intendente de General Alvarado, Sebastián Ianantuony, trazó un diagnóstico sombrío sobre la realidad del distrito, vinculando la creciente preocupación por la inseguridad con el desplome económico nacional.

Durante el diálogo con Juan Mastrangelo en Resumen 24, el Jefe Comunal aseguró que que «la mejor política de seguridad es una economía próspera». «Lo que estamos pasando los memoriosos lo saben, lo pasamos en el macrismo, lo volvimos a pasar en el 2001», afirmó al dar su diagnóstico de que el crecimiento en cantidad de robos, hurtos y otros tipos de ilícitos es producto de la falta de oportunidades laborales y el descreimiento social. «(Antes) la gente laburaba y estudiaba porque confiaba que con el estudio iba a poder acceder a mejores oportunidades laborales», comparó.

En cuanto a la gestión operativa de las fuerzas de seguridad, Ianantuony dijo que ante el retiro de fondos nacionales el Municipio debió hacerse cargo de los costos operativos «para poder cumplir con las labores de patrullaje, reparación de los vehículos y demás. Lo hemos cuadruplicado» a lo que la Provincia envía a las arcas comunales, situación anticipada en una conferencia de prensa desarrollada semanas atrás.

No obstante, el foco de su crítica se centró en la estructura judicial, insistiendo en la necesidad de un «segundo agente fiscal para poder tener mayor capacidad administrativa» sobre el cual dijo que todos los bloques políticos coinciden y, fundamentalmente, un «Juzgado de Garantías que tenga asiento en lo local con exclusividad en Miramar». Según el Intendente, la dependencia de los tribunales de la ciudad vecina es un obstáculo insalvable: «muchos esfuerzos que hace la policía… después derivan en un Juez de Garantías de Mar del Plata que según el criterio que aplique, pasan estas cosas. Caemos en la cola de lo que está pasando en Mar del Plata». Sin embargo eso no es fácil de obtener y se necesitaría una profunda reforma a nivel provincial para su habilitación.

Entre los «malabares» financieros y el deterioro del espacio público

La pésima situación de los servicios básicos y el mantenimiento urbano llevó a Ianantuony a reconocer las falencias de su administración. «La verdad que no siento orgullo por cómo está la ciudad», admitió con crudeza ante las quejas vecinales, aunque justificó el estado de las calles y la limpieza por la asfixia presupuestaria. «Estamos haciendo malabares. Administramos lo público, administramos el recurso que es de todo. Y esto es lo que nos han dado», explicó, señalando directamente a la oposición por fijar tasas que no acompañan la escalada inflacionaria: «tasas estamos casi al tercio de la inflación acumulada, 8400% frente a 3600%».

El panorama financiero se agrava con una deuda de contribuyentes que asciende a «20.000 millones», en un contexto donde el Jefe Comunal observa que «la gente hoy está eligiendo entre pagar el gas, la electricidad, si come, ya no elige si sigue un tratamiento médico». Ante este déficit, Ianantuony propuso rediscutir la creación de una tasa vial sobre el combustible, calificándola como «una minucia que no estamos hablando de menos de medio alfajor», equivalente a unos «2.500 pesos a tanque lleno», para financiar el arreglo de baches y luminarias que hoy el Municipio no puede costear.

Estado de obras: el Hospital Subzonal y la parálisis de infraestructura

Tras el avance conocido ayer de la licitación del nuevo Hospital Subzonal, proyecto que el intendente calificó como un «paso más, pero un paso fundamental» tras siete años de gestiones, el Intendente estimó un horizonte de «no menos de 3 meses para que veamos la primer máquina trabajando en el predio». La obra busca dar respuesta a un crecimiento demográfico que el actual sistema ya no puede absorber: «El Marino Cassano se proyectó cuando éramos 10 mil habitantes para un total de 25 mil y hoy ya estamos casi en el doble», graficó Ianantuony.

Por otro lado, la reactivación del Natatorio Municipal y las viviendas sociales dependen de la voluntad provincial frente al que definió como «desinterés» nacional. Sobre la pileta, detalló que «ya se hizo la parte de calefacción, ya se hizo la etapa de carpintería», pero la reanudación de la mampostería y el techo aguarda por el «anticipo financiero» de la provincia.

Ianantuony no ocultó su frustración al referirse a la parálisis de la obra pública: «¿Cómo creen que haga eso? Son obras realmente con un monto muy importante cuando la gente eligió que no haya obra pública». En cuanto a las casas del barrio Aeroparque y el Corralón, tras reuniones en el Ministerio de Hábitat, aseguró haber «destrabado una cuestión administrativa», aunque recordó la complejidad jurídica del tema: «Yo no puedo dar algo que no es mío, hay una responsabilidad jurídica con las empresas».

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