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Al menos 5 secundarias del distrito limitan al máximo el uso de celulares

El tema del inicio de clases de este año es la limitación o directamente prohibición de uso de teléfonos móviles y otros implementos electrónicos que decidieron varias escuelas secundarias del país, y General Alvarado no es la excepción.

Un relevamiento realizado por EL DIARIO DE MIRAMAR permitió conocer que son por lo menos cinco las instituciones del distrito que comienzan el ciclo lectivo 2026 impidiendo el uso libre de celulares, auriculares, tablets y relojes inteligentes, entre otros dispositivos electrónicos.

El mismo se conoció mediante las redes sociales de cada colegio y otro documento de la AIEPA (Asociación de Institutos de Enseñanza Privada de Argentina) al cual accedió este medio.

En Miramar, el Instituto Secundario Saint-Exupéry informó que la escuela «será un espacio libre de celulares» y que priorizan «el encuentro y aprendizaje». La norma aplica a todos los estudiantes de todos los años e incluye clases, recreos y cambios de hora.

Según explicaron mediante sus redes sociales, aquel estudiante que necesite llevar su teléfono deberá apagarlo al ingresar, entregarlo en una caja con nombre y curso que tendrá cada aula, que de ahí se llevará a la Secretaría y se cerrará con llave en un mueble. A la salida se devolverá para el retorno a casa. Y si necesitan llamar al alumno lo pueden hacer al 2291408932 y si el joven necesita comunicarse, se le ofrecerá el teléfono del Instituto.

Según explicó la escuela dependiente de la Asociación Mutual El Principito, lo decidieron porque necesitan «recuperar la atención plena en el aula», «reducir la ansiedad que generan las notificaciones constantes» y buscan «favorecer un clima escolar donde la prioridad sea el vínculo humano y el respeto».

El nivel secundario del Instituto Parroquial San Andrés coincidió en dispositivos y en restringirlos en horas de clase y en recreos. En su caso en particular, la responsabilidad del guardado será de los menores, quienes deberán apagarlos y dejarlos en sus mochilas. También permiten el ida y vuelta con el teléfono del colegio.

Los objetivos planteados por el colegio de calle 24 implican «promover un ambiente de aprendizaje enfocado y respetuoso», «reducir las distracciones y mejorar la concentración de los estudiantes», «prevenir el uso inapropiado de los dispositivos» y «fomentar la interacción social y el desarrollo de habilidades comunicativas cara a cara», entre otros.

La otra escuela católica, el Instituto Nuestra Señora de Luján, recién publicó su decisión con el inicio de su ciclo lectivo. «Luego de evaluar la experiencia institucional previa y en acuerdo con familias, docentes y equipo directivo, hemos decidido establecer una Escuela Libre de Celulares y todo dispositivo tecnológico (…) durante toda la jornada escolar», introdujeron, con los mismos alcances de sus colegas y agregando incluso parlantes.

«La medida tiene como finalidad fortalecer la concentración, el rendimiento académico y la convivencia, garantizando un entorno adecuado para el aprendizaje. También evitar situaciones de ciberbullying, adicción a las pantallas o apuestas online», fundamentaron.

«Los dispositivos deberán permanecer apagados y guardados desde el ingreso hasta el egreso. En caso de incumplimiento el estudiante llevará el dispositivo a Dirección para su resguardo transitorio y deberá ser retirado por un adulto responsable. En caso de negarse a entregarlo en Dirección, deberá guardarlo inmediatamente en la mochila. (De ser así) se labrará el acta correspondiente y se notificará a la familia en el momento», detallaron desde calle 25.

En Mechongué, el Instituto Juan XXIII ya había tomado la iniciativa el año pasado y ratificó que «los estudiantes no podrán traer su teléfono celular». «En caso de necesitar traerlo deberán dejarlo, sin excepción, en la Preceptoría. Se entrega al llegar y se retira una vez finalizado el horario escolar. En el caso que los estudiantes no cumplan la normativa se les retendrá el dispositivo hasta finalizar la jornada donde será devuelto al propietario. Si esto se repite deberán concurrir las familias a retirar el mismo», describieron.

En sus fundamentos, explicaron que «esta decisión busca más presencia, más vínculo y más aprendizaje de calidad». «Hay evidencia científica sólida que demuestra que el uso del celular baja drásticamente los niveles atencionales, fomenta el aislamiento y genera picos de ansiedad», añadieron desde el Pago Lindo.

Y en Otamendi, el Centro Educativo Dionisia tomó la misma decisión aunque no lo publicó en sus redes ni en su web institucional. Según respondió a AIEPA, «se ha prohibido el uso del celular en el aula por decisión institucional».

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