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Así está el Natatorio Municipal de Miramar: la oposición presentó un proyecto para auditar el avance de las reformas

(cortesía Viviana Farías)

El Natatorio Municipal Roberto Honores de Miramar atraviesa el momento más crítico de su historia institucional y edilicia. Clausurado formalmente el 15 de diciembre de 2023 bajo la promesa oficial de un plazo de refacciones de apenas 90 días, el complejo deportivo y social lleva camino a cumplir tres años de inactividad e incertidumbre.

Pese a los anuncios de etapas preliminares de gas y ventilación durante 2025 y a la promocionada firma de convenios con el Ministerio de Infraestructura bonaerense, las instalaciones se han sumergido en una preocupante parálisis. A comienzos de marzo de este año, desde el Ejecutivo comunal se dispuso el tapiado perimetral con maderas con el argumento de iniciar el recambio de las carpinterías de hormigón por cerramientos de aluminio.

Sin embargo, aquel vallado que la administración de Sebastián Ianantuony presentó como una medida preventiva funcionó en la práctica como un velo para esconder de la mirada pública el retroceso y la degradación interior del edificio.

La realidad puertas adentro quedó al descubierto este martes cuando los concejales opositores Viviana Farías (PRO-Juntos) y Sergio Masson (Primero Alvarado) lograron ingresar a las instalaciones tras abrirles la puerta y realizaron una recorrida. La verdad estuvo a las claras: el predio presenta un estado de deterioro alarmante en su estructura general, muy lejos de subsanarse con un mero cambio superficial de aberturas. Que, para colmo, los ediles indican que el contratista no avanza con la obra por no percibir el pago correspondiente.

Agua que circula sin controlar el estado de las cañerías, desagües levantados, mampostería en pésimo estado, falta de mantenimiento de vestuarios y baños y un aspecto tristísimo al ver todo tapiado un sitio que supo estar lleno de actividad, deporte y salud, en el día a día y en torneos provinciales con sus gradas llenas y una Miramar con hotelería y gastronomía ocupada varias veces al año.

Consultada por EL DIARIO DE MIRAMAR, Farías describió el impacto de la inspección ocular y cuestionó el hermetismo impuesto por el gobierno local: «Se evidencia un deterioro absoluto, casi irrecuperable de ese edificio. Estaba filmando y se me caían las lágrimas. No puedo expresar con palabras lo que es eso, yo lo veía irrecuperable», señaló con crudeza.

La conclusión a la que arribaron muchos después de ver esas imágenes es que el cerramiento no fue solo para el recambio de las aberturas, sino para que la gente no se dé cuenta cómo el Natatorio se viene abajo.

Respecto a cómo salir adelante en una época de poca plata en caja y nula gestión para obtener más recursos, Farías consideró que «hay que ir pensando en una concesión» que incluso pueda tener hasta un gimnasio para complementar las labores con el Polideportivo y el profesorado de Educación Física que se dicta en la localidad, «Que se pueda pensar en algo conveniado con el municipio, porque también tenemos que pensar que es un natatorio municipal, pero no hay otra forma de poder sacar adelante esto», consideró, destacando las áreas comunes que contaban con oficinas, una confitería y diferentes dependencias.

Proyecto en el HCD

Frente a este cuadro de desidia y falta de respuestas a las demandas de los vecinos, los bloques opositores ingresaban por estas horas un proyecto de ordenanza en el Concejo Deliberante de General Alvarado, con las firmas de Farías, Masson, el bloque de la UCR y probablemente al cierre de esta edición se sumaran la Coalición Cívica y La Libertad Avanza.

La iniciativa fundamenta que, habiendo superado con creces los plazos de obra anunciados y frente a la falta de información técnica veraz, resulta impostergable la intervención de organismos profesionales independientes. Con la creación de la Comisión Técnica de Evaluación y Diagnóstico del Natatorio Municipal, se busca que un cuerpo de carácter transitorio realice un relevamiento exhaustivo e informe integral sobre el estado real de la infraestructura del predio.

De acuerdo con el texto articulado al que accedió EDM, la comisión estará integrada de forma multidisciplinaria por dos profesionales técnicos de la Secretaría de Planificación, Obras y Servicios del Municipio, un profesional de la ingeniería o arquitectura propuesto por el Colegio de Arquitectos, un representante del Colegio de Técnicos, un representante de la Dirección del Natatorio o del área de Deportes, un representante con asesores técnicos por cada bloque político del Concejo Deliberante y un representante de la Secretaría de Economía. La inclusión de esta última área responde a una moción expresa impulsada por el radicalismo para auditar con exactitud cada partida presupuestaria recibida y ejecutada para el mantenimiento y refacción del edificio.

Entre las funciones obligatorias que el proyecto asigna a esta comisión se destacan la inspección civil de estructuras portantes, techos, graderías, accesos y el vaso de la pileta; la inspección electromecánica de calderas, sistemas de climatización, bombas y tableros eléctricos; y la inspección sanitaria del sistema de filtrado, vestuarios y protocolos de tratamiento químico del agua. A su vez, el cuerpo deberá emitir un informe económico detallado de los fondos y diseñar un plan de acción con recomendaciones técnicas ordenadas por nivel de urgencia. El articulado fija un plazo perentorio de 60 días corridos desde su promulgación para que las conclusiones sean elevadas simultáneamente al Departamento Ejecutivo y al Concejo Deliberante, obligando a las autoridades municipales a brindar libre acceso a las instalaciones, planos y manuales de mantenimiento.

Gestiones con Provincia e inactividad

El Natatorio Roberto Honores, inaugurado en marzo de 1999 con su pileta semiolímpica y pileta escuela, representó históricamente un polo fundamental para el desarrollo deportivo, educativo y terapéutico del distrito. Su prolongada clausura y el evidente abandono edilicio revelan una preocupante inacción del oficialismo municipal, que ha optado por tapar los problemas antes que resolverlos con transparencia o gestión. La creación de una comisión técnica e independiente se presenta hoy como una exigencia ineludible para descorrer el cerrojo oficial, dimensionar el daño real y determinar si el Municipio tiene la voluntad política de recuperar un espacio público vital para la comunidad.

En julio de 2024 se había asegurado que los fondos para las reparaciones serían enviados por Provincia, aunque nunca se habló de montos y plazos en lo difundido por MGA. El martes 24 de junio de 2025 se firmó un convenio entre Ianantuony y Katopodis en La Plata del cual se desconoció su contenido, pero se aseguró que era para dar «inicio dentro de poco a las primeras obras del Natatorio Municipal de Miramar». Días después se vieron las únicas imágenes, con algunos caños de gas en la entrada del complejo.

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